Indica el antiguo proverbio popular: “A río revuelto, ganancia de pescadores.” Bajo esa supuesta situación que vislumbra Eduardo Cruz Vázquez en el mal llamado sector Cultura de la SEP intenta pontificar sobre tres temas: a) cuotas sindicales; b) cacicazgo en el sindicato de la SEP y c) las contradicciones en los sindicatos del INBAL, INAH y Radio Educación para, desde ahí, casi suplicar a quienes vitupera que promuevan una ley y una secretaria de cultura.
La fórmula no sólo es risible, sino hasta indigesta, aunque podemos advertir que podría encontrar ecos entre quienes gustan de hacerse de consignas, sobre todo en estos tiempos donde lo relacionado con la denostación de los sindicatos es exaltado y maximizado, sin respetar matices, ni especificidades. A todas las organizaciones gremiales hay que tratarlas por igual, hagan o no lo mismo que las cúpulas que manejan los maxicharros como Elba Esther Gordillo, Rodríguez Alcaine, Romero de Chams…
Cruz Vázquez quiere pontificar —desde una supuesta atalaya que él mismo se levanta como “reportero de los dominios de los sindicatos del sector cultura de la SEP”— que ha escrito algunos artículos en periódicos como colaborador expresando sus ideas y puntos de vista. Esto puede ser más o menos cierto porque sus escritos no tienen la regularidad y frecuencia de los reporteros de la fuente y, más aún, porque mucho de lo que escribe está relacionado con la defensa y publicidad de los planes y programas que ponían en práctica sus jefes: Rafael Tovar y de Teresa, Sara Bermúdez o el presidente de la Republica Vicente Fox Quesada, quien lo designo como Agregado Cultural en Chile y Colombia, o de lo que se estaba impulsando en la UAM Xochimilco, puesto que trabajaba en esa misma institución. Cada quien tiene el oficio que ha buscado.
Pero, el de Cruz Vázquez no ha sido el de trabajar los “dominios” de los sindicatos del INAH, INBAL o Radio Educación. Él, a lo mucho, lo que ha realizado son campañas constantes de denostación contra las organizaciones gremiales precisamente del INAH, INBAL y Radio Educación, que no han pasado de ser eso: campañas con consignas que en nada abonan a la discusión para la revitalización y reconstrucción del sistema integral y nacional de la educación. No.
A Cruz Vázquez la salud del sistema educativo nacional o del propio INAH o INBAL, así como su desmantelamiento, poco le importan. Esta actitud no es de ahora, sino desde que fungía como director de prensa en el primer cuatrienio de Tovar y de Teresa (1992-1996) al frente del CNCA. En dicho puesto debió saber lo que hacíamos los sindicatos para defender la integridad de nuestras instituciones, ante la voracidad de sus jefes, que lo único que han hecho es desmantelar las escuelas de iniciación artística, el Conservatorio Nacional o crear esa inmensa burocracia de “alto nivel” del CNCA que duplica en el papel —porque no lo pueden hacer en los hechos— las funciones que por ley deben desempeñar el INAH y el INBAL o permitían y maximizaba los 14 malhadados megaproyectos arqueológicos o la construcción del elefante inútil y deficiente denominado Centro Nacional de la Artes, etcétera.
Así que Cruz Vázquez, por sus relaciones y por los tiempos en que se ha movido dentro de la alta burocracia, no necesitaría convocar a sus antiguos jefes para que rompan el silencio sobre la vida de los sindicatos. El ejercicio de la defensa de nuestras materias y condiciones de trabajo han estado a la vista de todo el pueblo, ya que se basa en el mantenimiento del quehacer institucional que por ley tienen que desempeñar nuestras instituciones y, en relación a éste, recibimos un salario y determinadas prestaciones que, en ningún caso, se asemejan a los que gozan los puestos de confianza en el CNCA, en el Servicio Exterior Mexicano o la propia UAM.
Dentro de nuestras organizaciones gremiales no hay un liderazgo, la adscripción al SNTE y sus secciones es algo que, por ejemplo, en el caso de la delegación de profesores-investigadores del INAH no tiene, ni cobra relevancia alguna porque, hasta ahora, el CEN del SNTE se ha mantenido respetuoso de nuestra Condiciones Generales de Trabajo, reconocidas por los funcionarios del INAH desde 1979 y de nuestra organización sindical. Así que ni recibimos línea, ni tenemos miedo a lo que pudiera pensar el CEN del SNTE.
Nuestra beligerancia contra el CNCA, se reforzó con la administración de Tovar y de Teresa porque, en complicidad con Teresa Franco, a quien Salinas de Gortari también nombró como Directora General del INAH, se dieron a la tarea de tergiversar el sentido y dependencia del INAH con respecto a la SEP, intentando que el CNCA dirigiera las acciones del INAH y, aun más, disputarle su presupuesto y algunas funciones; como las vinculadas con monumentos históricos y el uso e intervención en zonas de monumentos arqueológicos. Recuérdense los 14 megaproyectos arqueológicos por sólo mencionar uno de los aspectos más escandaloso en este ramo.
Ojalá que Tovar y de Teresa y Teresa Franco rompan el silencio de lo que fueron sus administraciones, al igual de lo que le ha sucedido a las instituciones que dirigieron. De lo que estamos ciertos es que nunca podrán demostrar que nos dieron prebendas a los sindicatos. Todo lo recibido ha sido dentro la ley. Es más, podemos señalar que las prestaciones socioeconómicas obedece en sentido estricto a ese monto que impone el gobierno Federal en sus revisiones salariales, ya que una parte de los aumentos salariales lo divide en un porcentaje para el salario base y otro porcentaje lo aplica a prestaciones. De tal suerte, que dichas prestaciones son una parte del salario total, pero nunca reconocido como tal para jubilación, retiro o pensión.
Somos trabajadores de la SEP y estamos agremiados en nuestras delegaciones sindicales, que muy poco tiene relación con el SNTE, ya que desde hace mucho tiempo logramos democratizar nuestras organizaciones y ser suficientemente autónomas, tanto para decidir —sin cortapisas de ninguna otra instancia— nuestra vida interna y externa. Nuestras banderas de lucha y proyecto ideológico están suficientemente claros en estas tres décadas de lucha contra los funcionarios que han trabajado en contra del sistema educativo integral de la nación que, entre otros tantos hechos —como la balcanización del sistema y disminución de asignaturas—, intentan establecer una escisión artificiosa y dañina al propio sistema educativo nacional entre educación y cultura.
Derecho de réplica al artículo de Eduardo Cruz Vázquez: La Corte y el “sindicalismo cultural” Columna En el paredón, El Economista, 20 de agosto, 2010, p. 39.
Comité Ejecutivo D-II-IA-1
México, DF a 26 de agosto 2010
Documentos relacionados:
Derecho de Réplica al artículo de Eduardo Cruz Vázquez: “por una ley y Secretaría de Cultura (derecho de réplica)” Comité Ejecutivo D-II-IA-1
“Por una Ley y Secretaría de Cultura” Eduardo Cruz. En el paredón. El Economista 30 de julio del 2010